sábado, 28 de junio de 2014

No llego

Siempre corriendo,
siempre con prisas hacia ninguna parte,
siempre extendiendo las manos hacia delante,
esperando tocar el viento.

No llego, no alcanzo
a ver tu rostro al pasar.
Siempre ocupada, siempre estresada...
Ciega.

Esos árboles que pasan ,¡si hablaran!

Suelto mis ataduras pero en vano
me rebelo contra todo.
A nadie importa ya
que el horizonte esté siempre lejano.
Fútil intento el de parar y observar.





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