viernes, 7 de septiembre de 2012

Relax

Soy metal calentado al fuego,
soy duro y mi cuerpo pesa.
En mi plexo solar está la fuente,
irradio energía para calmar mis nervios.
Respiro tranquilo, late mi corazón con fuerza,
mi mente está fresca.
Cuento hasta treinta,
con los ojos cerrados, respiro.

Y escucho,
escucho las olas golpeando las rocas,
la espuma salvaje lamiendo las grietas,
el agua traviesa buscando los huecos,
llegando a la orilla, aplacado su orgullo tras la primera barrera.
Calor tibio en mi cuerpo, la brisa amiga roza mi cara
noto la suavidad de la arena masajear pies descalzos,
y huelo el aroma de sal y viento.

A mil kilómetros, respiro.
Paseo un momento en silencio, y observo.
Guardo el momento en el cajón de los momentos,
echo la llave y poco a poco regreso.

Antes de abrir los ojos, noto el contacto de un beso.

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