domingo, 19 de abril de 2015

Ex umbra in solem

Un ladrido en la noche es un eco de un pasado sin techo ni fuego
Un sonido apagado en la penumbra
es un grito ensordecedor, un temblor.

Una luz perdida se vuelve deseada.
Trinos y cantos entre los árboles
ahora ululan buscando un  mañana.
Tu mano cálida recuerda al metal
cuando el día abandona la estancia.
Sin sol, sin luna, sin amor, sólo queda la esperanza.
Tras el cristal, siluetas recortadas simulan sonrisas malvadas,
son monstruos que vienen a por mí,
o a por ti, a por los dos.

Pero se irán las sombras y las alimañas,
retornarán las sonrisas en pétalos dibujadas,
se abrirán corazones cerrados y
oídos acobardados.
La piel erizada se cubrirá de olor a lavanda,
mi estanque presumirá de vida.
Se calentarán el agua y la sangre.

Hay corazones rotos que ya no laten,
bocas que ya no suspiran desde anoche.
Fue un sueño tal vez. O sucedió, no lo se…








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